El jurado, integrado por Cristina Rivera Garza (presidenta – México), Selva Almada (Argentina) y Mónica Ojeda (Ecuador), otorgó el premio por unanimidad a David Silva Rojas (Perú) por la novela «Donde el agua trabaja», envuelta actualmente en polémica, ya que aseveran que el 99% de la misma, fue escrita utilizando AI (Inteligencia Artificial)

Donde el agua trabaja, es una novela que explora, desde una escritura de gran sutileza, los silencios, la explotación laboral y las formas contemporáneas de la vulnerabilidad.
Obligada por la necesidad de ayudar económicamente a su familia, una joven abandona su comunidad para trabajar temporalmente en una hacienda vinícola de Ica, Perú. Lo que comienza como una oportunidad pronto revela un sistema marcado por la explotación, la vigilancia constante y la deshumanización del trabajo.
Mientras el agua recorre acequias y canales que alimentan el desierto convertido en negocio, una presencia inquietante comienza a extenderse por el campamento de trabajadoras. Desapariciones, rumores y silencios transforman la novela en un relato perturbador donde la violencia nunca necesita mostrarse para hacerse presente.
El autor de la obra, por otra parte, se ha inviste inmerso dentro de una polémica. Una publicación del diario español El País, dio a conocer que la novela contiene un 99% de texto generado por una IA, según Pangram, «uno de los detectores mejor valorados de texto producido por máquinas«, se dice en la publicación.
En su cuenta de Instagram, el autor asegura que: “Yo concebí, escribí y revisé esta novela. No utilicé herramientas de inteligencia artificial generativa para crearla, redactarla ni revisarla”
Ante los cuestionamientos sobre su autoría, David Silva Rojas asegura que, por ahora, «mi prioridad es colaborar con la editorial y aportar los documentos que permitan examinar mi proceso de escritura«.
El escritor afirma también que conserva versiones anteriores del manuscrito, su cuaderno de notas y materiales relacionados con la investigación que dio origen a la novela, y apunta: «He estado reuniendo y organizando esa documentación para entregarla a la editorial Almadía y colaborar con la revisión anunciada«.

Antes de todo esto, el pasado 22 de septiembre, David Silva Rojas estuvo en Bogotá. Manuscrito oculto tuvo la oportunidad de hablar con el escritor sobre su novela. Escuche acá, el resultado de la conversa:
David Silva Rojas (Ica, Perú) es abogado, investigador y narrador. Marcado por una temprana mudanza a Japón, su formación literaria se consolidó en los programas de escritura dramática de Gamagōri y en los talleres de guion del NHK Bunka Center. A los veinte años obtuvo el primer lugar en el certamen literario Novo Mundo, organizado por la Municipalidad de Toyohashi, con el relato en portugués «O rastro da canela«. De esta experiencia nipona aprendió una concepción narrativa influida por principios estéticos orientales como el Ma (el valor expresivo del vacío y el silencio), la economía verbal del haiku y una construcción dramática donde el sentido suele revelarse a través de lo que permanece fuera de escena. A través de este interés por las insinuaciones mínimas de los objetos o las personas, sumado a su trabajo jurídico en instituciones de acceso a la justicia y sus investigaciones sociocriminológicas, Silva Rojas explora en su ficción las formas contemporáneas de la vulnerabilidad, el trabajo y la justicia social. Además de haber ganado el 1er Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, en 2026 obtuvo una mención honrosa en el XXIX Concurso de Novela Corta «Julio Ramón Ribeyro», organizado por el Banco Central de Reserva del Perú, con la novela La limpieza.
El escritor peruano asegura tener un profundo respeto por Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, quienes integraron el jurado, y por las personas de Almadía que han trabajado para que esta novela llegue a los lectores y agradece «de corazón a los escritores, lectores y demás personas que me han enviado mensajes de apoyo durante estos días, así como a quienes han pedido que se investigue antes de sacar conclusiones«.





