El galardón, respaldado por la Fundación Gabo, concede un premio de un millón de euros al libro ganador, que será seleccionado y anunciado el 8 de abril en Barcelona

El primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana ya tiene su lista de cinco títulos en competencia. El anuncio lo hizo este miércoles en Madrid la presidenta del jurado, la escritora y periodista Rosa Montero, en la librería La Mistral. La obra ganadora recibirá un millón de euros –la suma más alta que se otorga hoy a un libro en español– y cada uno de los cuatro finalistas restantes recibirá 30.000 euros.
La iniciativa, convocada por Aena –empresa que gestiona 46 aeropuertos en España y más de 30 en América–, nació con el respaldo de dos organizaciones vinculadas a Premios Nobel de Literatura: la Fundación Gabo, que desde Colombia promueve el legado de Gabriel García Márquez, y la Cátedra Vargas Llosa, de la Fundación Internacional para la Libertad, creada por el autor peruano.
La participación de la Fundación Gabo se ha extendido al proceso de selección: Daniel Marquínez Fernández, director de Proyectos Especiales de la Fundación, integró el equipo de diez expertos encargados de proponer la primera lista de obras candidatas. Además, Leila Guerriero, miembro del Consejo Rector de la organización, forma parte del jurado final.
Los cinco finalistas

Ahora y en la hora (Alfaguara)
Héctor Abad Faciolince (Colombia) — Crónica de un episodio que el propio autor vivió en Ucrania, donde murió la escritora Victoria Amelina tras intercambiar con él su lugar en una pizzería durante un ataque. El libro explora los efectos de la violencia y la guerra, la indignación por la muerte de los inocentes, la culpa de quien sobrevive y el impulso inevitable de contar lo que se presenció.

Marciano (Penguin Random House)
Nona Fernández (Chile) — La autora visita en la cárcel a Mauricio Hernández Norambuena, uno de los miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que participaron en el atentado contra Augusto Pinochet en 1986, y cruza esas conversaciones con la memoria y la imaginación para intentar entender un tramo convulso de la historia reciente de Chile.

Los ilusionistas (Anagrama)
Marcos Giralt Torrente (España) — Reconstrucción de cómo se conocieron los abuelos maternos del autor en el verano de 1931 en un pueblo costero de Galicia, que se convierte también en una reflexión sobre los afectos, la memoria y las cargas que transmite una familia de generación en generación.

El buen mal (Seix Barral)
Samanta Schweblin (Argentina) — Libro de cuentos cuyos personajes están atrapados en el momento en que algo extraño irrumpe en sus vidas y las transforma. Algunos quedan de pie frente al dolor, otros dialogan con la culpa o la ternura, pero todos atravesados por la incertidumbre.

Canon de cámara oscura (Seix Barral)
Enrique Vila-Matas (España) — El protagonista ha reunido 71 libros en un cuarto oscuro de su casa con la idea de construir un canon propio, alejado de los gustos del momento. Cada mañana elige uno al azar y extrae un fragmento, pero lo que lee termina infiltrándose en su vida y en su escritura.
El jurado
Está presidido por Rosa Montero, escritora y periodista, Premio Nacional de las Letras en España. Lo integran además Pilar Adón, escritora y traductora, Premio Nacional de Narrativa; Luis Alberto de Cuenca, Premio Nacional de Poesía y Premio Nacional de Traducción; Jorge Fernández Díaz, periodista y escritor argentino, Premio Nadal de Novela; Leila Guerriero, escritora y periodista, miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo; José Carlos Llop, escritor y traductor; y Elmer Mendoza, novelista y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. La secretaría del jurado está a cargo de Sergio Vila-Sanjuán y Jesús García Calero.
La premiación
El 7 de abril, los cinco autores finalistas se reunirán en Barcelona para una rueda de prensa. Al día siguiente, el jurado se sentará a deliberar en un almuerzo a puerta cerrada: la votación es secreta y de ella saldrá el nombre de la obra ganadora. Esa misma noche se celebra la gala de entrega, donde se hará el anuncio oficial y se entregará el premio.
Al presentar los finalistas, Montero destacó que el galardón “es una alegría para el sector, para los escritores y para los lectores”, y subrayó que la generosa dotación ha sido clave para posicionarlo desde su primera edición: “El Booker en el Reino Unido lleva muchos años y tiene la visibilidad garantizada, pero para un nuevo premio como este ha sido importante esta dotación”.
Para la Fundación Gabo, apoyar esta iniciativa reafirma su misión de elevar los estándares de la narrativa en castellano y fortalecer el diálogo cultural entre América Latina y España.
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