Débora Arango en diálogo con Alfonso Quijano, Luis Giraldo y Pedro Nel Gómez y la curaduría de María Belén Sáez de Ibarra. Apertura este sábado 18 de abril de 2026, a las 11:00 AM, en el marco de ARTBO Fin de Semana. Entrada libre

En el texto de presentación de la exposición, su curadora, María Belén Sáez de Ibarra, afirma lo siguiente: “En Exvotos de la desobediencia, la obra de Débora Arango no pertenece al pasado: irrumpe en nuestro presente como una denuncia frontal de las estructuras de poder patriarcal que han producido exclusión, violencia y desigualdad; un acto radical de verdad donde el cuerpo expuesto se convierte en lugar de resistencia y el feminismo en una forma de conocimiento que desobedece -y desmantela- aquello que aún nos constituye como sociedad.”
El Claustro de San Agustín de la Universidad Nacional de Colombia presenta Exvotos de la desobediencia, una exposición que reúne obras de Débora Arango en diálogo con Alfonso Quijano, Luis Giraldo y Pedro Nel Gómez, para proponer una lectura urgente del presente a través del arte. Más que una revisión histórica, la muestra plantea que estas imágenes siguen activas: interpelan directamente las formas de violencia, exclusión y desigualdad que persisten en nuestra sociedad. Bajo la curaduría de María Belén Sáez de Ibarra, la exposición sitúa a Débora Arango como una fuerza crítica desde la cual repensar el país, en tensión con el origen estructural de Pedro Nel Gómez, la violencia territorial de Quijano y la noción de sacrificio en Giraldo. La exposición se inaugura este sábado 18 de abril a las 11:00 a.m., en el marco de ARTBO Fin de Semana. Entrada libre.
La muestra incluye obras realizadas desde 1940 hasta 2024, un arco temporal que no se presenta como una cronología cerrada, sino como un campo vivo en el que seguimos inscritos. Las imágenes no pertenecen únicamente al pasado: se prolongan en el presente, lo atraviesan e interpelan. No muestran una historia concluida, sino la persistencia de formas de exclusión, violencia y desigualdad que aún configuran nuestra realidad. En palabras de la curadora, “estas obras no representan a otros: nos incluyen. Nos devuelven una imagen incómoda y necesaria de aquello que, como sociedad, hemos producido, sostenido o aprendido a no ver”.
En total son 20 obras de Débora Arango en óleo y acuarela (de 1940 a 1950), así como 12 xilografías en color de Alfonso Quijano, (de 1965 a 1980.) Se integran además el óleo La barequera en reposo (1942), de Pedro Nel Gómez, proveniente del proyecto Bachué, junto con el Tríptico del cordero (2024), de Luis Giraldo, realizado en ceniza y sangre de cordero sobre papel, perteneciente a las colecciones de la Universidad Nacional de Colombia.
Este proyecto ha sido posible gracias al préstamo del Museo de Arte Moderno de Medellín, custodio del legado de Débora Arango y a la colección del Proyecto Bachué de José Darío Gutiérrez.

El centro de la exposición
En el centro de esta constelación se sitúa la obra de Débora Arango, asumida como una figura clave para el pensamiento contemporáneo. Su trabajo constituye un referente de feminismo radical, no como discurso abstracto, sino como una práctica visual que hace visible aquello que ha sido históricamente ocultado.
“Es en la obra de Débora Arango donde se sitúa la figura central de la reflexión: allí donde el cuerpo se convierte en lugar de verdad, y donde la desobediencia emerge como una forma de pensamiento”, afirma la curadora.
Los diálogos que propone la exposición no son yuxtaposiciones, sino formas de integración con el pensamiento universitario. La obra de Alfonso Quijano y Luis Giraldo, ambos maestros de la Universidad Nacional de Colombia, amplía este núcleo desde otras dimensiones: el territorio, la memoria y el sacrificio.
Ambos artistas forman parte de una historia viva de la Escuela, en la que la práctica artística se entrelaza con la formación, el pensamiento crítico y la transmisión de saberes.
Exvotos de la desobediencia propone una experiencia de confrontación y escucha. No busca representar la marginalidad, sino hacerla visible en toda su complejidad y potencia de interpelación.
En este contexto, la desobediencia no es un gesto retórico, sino una forma de pensamiento: una interrupción de la indiferencia, una forma de mirar donde la dignidad de la vida no puede ser negada.
La exposición estará abierta al público hasta finales de julio de 2026
Débora Arango (1907–2005) fue una artista fundamental del arte colombiano del siglo XX, cuya obra desafió de manera frontal las normas sociales, políticas y religiosas de su tiempo. A través de la pintura y la acuarela, abordó el cuerpo, la violencia y la vida pública con una mirada crítica y sin concesiones, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en representar el desnudo femenino y en denunciar las tensiones del poder y la moral. Durante años su trabajo fue censurado e incomprendido, pero hoy es reconocida como una figura clave para entender el arte latinoamericano contemporáneo y una precursora de una sensibilidad feminista que sigue resonando en el presente.

Alfonso Quijano Acero (1927–2025) fue un artista bogotano y una figura clave de las artes gráficas en Colombia, reconocido por su riguroso y sensible trabajo en la xilografía. Formado en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional, donde también fue docente durante más de tres décadas, fue pionero en la consolidación del taller de grabado como un espacio fundamental de experimentación y pensamiento crítico. Su obra aborda de manera directa la violencia política, las luchas por la tierra y la desigualdad, haciendo del lenguaje gráfico una herramienta para reflexionar sobre las tensiones sociales del país. En piezas como La cosecha de los violentos (1968), su trabajo revela una mirada contundente sobre la memoria y las heridas abiertas de la historia colombiana.

Pedro Nel Gómez (1899–1984) fue uno de los artistas más influyentes del arte colombiano del siglo XX y pionero del muralismo en el país. Ingeniero, pintor, escultor y arquitecto, desarrolló una obra profundamente comprometida con la realidad social, en la que representó el trabajo, el cuerpo y la relación con la tierra desde una perspectiva crítica y monumental. Formado en Colombia y en Europa, introdujo la técnica del fresco en el contexto nacional y consolidó una visión del arte como herramienta para narrar la historia y las tensiones de la sociedad. Su legado, tanto en la creación artística como en la formación de nuevas generaciones, lo sitúa como una figura clave para comprender las relaciones entre arte, territorio y memoria en América Latina.

Luis Hernando Giraldo (Pácora, Caldas, 1946) es un artista colombiano cuya obra se desarrolla desde una profunda conexión con la sensibilidad, la memoria y la experiencia cotidiana. Formado en la Universidad Nacional de Colombia, su práctica pictórica dialoga con la música, la poesía y el ritmo interior de la vida, construyendo paisajes y escenas que evocan lo rural, lo íntimo y lo esencial. Al margen de modas o tendencias, su trabajo responde a una búsqueda personal sostenida en el tiempo, en la que la emoción, la belleza y la contemplación ocupan un lugar central. Ha participado en múltiples exposiciones y su obra hace parte de importantes colecciones públicas y privadas en Colombia y el exterior.
Claustro de San Agustín, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá – Carrera 8 No. 7 – 21
Abierto de martes a domingo, 10:00 a.m. a 6:00 p.m.
Apertura el sábado 18 de abril de 2026, a las 11:00 a.m.
Entrada libre
Ingreso sugerido por la calle séptima, portería contigua a Fragmentos, Espacio de arte y memoria
Carrera 8 # 7-21
Mayores informes: Universidad Nacional de Colombia, Dirección de Patrimonio Cultural UNAL
[Auditorio León de Greiff / Claustro de San Agustín / Museo de Arte]
Carrera 30 No. 45-03 Edificio 104, Bogotá — Auditorio León de Greiff
PBX: (+57) 601 316 5000
patrimoniocultural.bogota.unal.edu.co
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