A los 90 años falleció el compositor manizaleño Guillermo Rendón García, el pasado 16 de enero. Su impronta ha quedado marcada en cultura colombiana a través de su legado musical y etnográfico

El maestro Guillermo, aprendió de su padre los primeros acordes y más adelante estudió en el Conservatorio de Música de la Universidad de Caldas, donde fue discípulo del maestro Ramón Cardona, a quien luego honró con una biografía e investigación musical.
Investigador insaciable, viajero impenitente y de mentalidad curiosa, durante el periplo de su formación académica, realizo decenas de estudios y composiciones tras su paso por Argentina, Brasil y Alemania, país este último en donde obtuvo un doctorado en Ciencias Etnográficas en la Universidad Humboldt de Berlín (1971).
Desde ese entonces llevó a cabo una estricta investigación que lo llevó a desarrollar su obra musical que se traduciría en más de 100 composiciones y 25 libros, con un enfoque en el que resaltaba las culturas indígenas, los lenguajes sonoros y el pensamiento artístico.
En su extensa obra como compositor sobresalen obras como ‘El Ciclo del Exilio‘, para guitarra sola. Compuesta en 1985, la obra está divida en siete movimientos que la llevaron a convertirse en un hito dentro del repertorio guitarrístico nacional, siendo una de sus principales intérpretes la guitarrista colombiana Irene Gómez. Destacan dentro de sus composiciones ‘Jardín de los dioses‘, ‘Pentamorfosis en marrón y argenta‘ y su ‘Sonata para violín y piano‘, con recitativo en lengua quechua.

Durante el transcurso de su profesión, fue invitado a dirigir un sinnúmero de orquestas en Colombia, Alemania, Checoslovaquia y Suiza, destacándose sus presentaciones con la Orquesta Sinfónica de Colombia, la Filarmónica de Brno y la Orquesta de Cámara de Caldas. En su actividad académica fue profesor titular en universidades como la Nacional de Colombia, la de Antioquia, la de Tunja y la de Caldas.
Fue objeto de variados reconocimientos entre los que se destacan la Medalla Smétana de la Unesco (1974), el Gran Premio Nacional de Música Sinfónica de Colcultura (1979), el Premio Internacional Cristóbal Colón (1986) y múltiples distinciones en Colombia y Europa.
“Llevo en mi obra marcas indelebles de mi entorno, mi familia, mis viajes, mi formación y mi concepción del mundo y de la vida”, escribiría el maestro el año anterior.
Además de compositor, el maestro Guillermo Rendón fue ensayista, historiador, poeta y políglota, dominando más de diez lenguas, entre ellas latín, griego, francés, alemán, inglés, portugués y varias lenguas indígenas como el Umbra y el Kumba, estas últimas descubiertas y sistematizadas por él.
Con su esposa, la antropóloga argentina Anielka Gelemur, también doctora en Ciencias Etnográficas, fundó en 1974 el Instituto Bókkota de Altos Estudios. Juntos publicaron obras como ‘Samoga – Enigma y desciframiento‘ y ‘El misterio del Kirma Quimbayas hoy‘, fruto de sus años de convivencia con comunidades indígenas de Caldas.
Estas ‘aventuras’ etnográficas lo llevaron a profundizar estudios en las culturas del Vaupés, la sabana de Bogotá y el arte rupestre de Riosucio (Caldas).

Tras la muerte de Anielka Gelemur en 2017, el maestro continuó desarrollando su obra en solitario, pero siempre recordando los aportes de la que fuera su compañera vital e intelectual.
En noviembre del 2024, la Universidad de Caldas le rindió un homenaje y donaría oficialmente su archivo musical al Centro Cultural Rogelio Salmona.
Tras conocerse la noticia de su muerte, el Centro Cultural del Banco de la República exaltó su figura en un mensaje de condolencia: «Decimos adiós a Guillermo Rendón García: notable exponente de la investigación y la composición musical del país».
«El disco Retratos de un compositor: Guillermo Rendón García, reúne piezas importantes de su legado musical al país, las cuales pueden ser consultadas en la página web Banrepcultural.org

«Gracias a Guillermo Rendón García por ser parte de una de las generaciones más notables de la historia de la música en Colombia. Su legado permanece en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, en la producción discográfica Retratos de un compositor, en las colecciones digitales y en los contenidos audiovisuales que hoy permiten seguir dialogando con su pensamiento y su música.
«Nuestro mejor homenaje será mantener viva su obra, su archivo y su investigación, abiertos a las generaciones presentes y futuras. Nuestras condolencias a sus familiares y amigos».
«Llevo en mi obra marcas indelebles de mi entorno, mi familia, mis viajes, mi formación y mi concepción del mundo y de la vida. La investigación científica y artística me ha ayudado a desentrañar muchos de los problemas de la música»




