Penguin Random House en su colección Clásicos recoge la edición conmemorativa del centenario de la novela de José Asunción Silva, en asocio con la Universidad de Los Andes, edición que incluye, además, la poesía completa del autor «que no solo instauró el modernismo en Colombia, sino que supo cuestionar ese famoso movimiento literario desde adentro. La nota introductoria, corre a cargo de Camilo Hoyos Gómez. Una de las mejores noticias para todos los lectores

Escribo esta nota con el simple deseo de invitar a la lectura de un texto que en este 2025 cumplió cien años de su publicación póstuma: De sobremesa, la única novela de José Asunción Silva. Detrás de esta obra existe una historia personal y dramática que pocos conocen.
Para comprenderla, debemos remitirnos a los años inmediatamente anteriores, cuando una serie de acontecimientos dentro del seno de la familia Silva Gómez dejaron una profunda huella en el poeta y escritor.
Elvira Silva, hermana de José Asunción, nacida el 2 de abril de 1870, murió el 6 de enero de 1892, a sus escasos 22 años, víctima de una neumonía. Era considerada en la Bogotá de aquella época como una de las muchachas más hermosas de la ciudad, y su fallecimiento causó una consternación general.
A pesar de la quebrantada economía familiar, José Asunción no escatimó en gastos para las honras fúnebres de su hermana y se entregó a un dolor sin sosiego.
Esa congoja y la manera en que el poeta la expresó contribuirían a cimentar el mito de una supuesta relación incestuosa entre él y su hermana. Era tan evidente su pena que muchos de sus lectores señalaron que el asunto se encuentra cifrado en el célebre poema Una noche (también conocido como Nocturno III).

Para hacerle más pasajera su melancolía y tristeza, su padre, Ricardo Silva Frade, logró que José Asunción trabajara como diplomático entre 1892 y 1894 en Caracas. El poeta siguió escribiendo durante su estancia en el extranjero. Fue en ese periodo, precisamente, cuando escribió su primera y única novela, De sobremesa.
El regreso a Colombia fue accidentado: la nave en la que viajaba, el vapor Americ, naufragó en Bocas de Ceniza. En el siniestro se perdió el manuscrito original de la novela junto a otros textos. Tras llegar a la ciudad, la reescribió en aproximadamente dos meses y medio.
La novela no corrió con suerte. No consiguió interesar a los editores de ese entonces, y Silva decidió dejarla de lado, amontonada en algún arrume de papeles en la biblioteca familiar. Tras la muerte del poeta en 1896, el texto volvió a desaparecer.

Años más tarde, el político Gustavo Santos Montejo lo rescató casi por accidente. Aunque estaba incompleto y maltratado, fue suficiente para permitir su primera publicación póstuma en 1925, a través de la editorial Cromos.
Finalmente, es notable la coincidencia en el calendario: el poeta nació en Bogotá un 27 de noviembre de 1865. Sesenta años después, el 27 de noviembre de 1925, la única novela que se le conoce fue publicada de manera póstuma.

Víctor Ogliastri Posso
Periodista, director de Cooltura Total: https://coolturatotal.com




